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El camaleón (el animal y sus circunstancias)

13/05/2024

Por una voluntad de invisibilidad que no es sinónimo de desaparición. Por una intención de empatía casi incontenible que abogo ante la polarización dominante. Por una reivindicación de conectar con los cambios del entorno, de las circunstancias. Por huir de las posiciones inamovibles, regidas por la arrogancia o la ignorancia. Para romper con unas dinámicas que nos hacen inconmovibles frente a un planeta que agoniza. Por no convertirme en un avatar de mi narcisismo, y practicar la transformación constante. Para completar mi ambición como autora: desaparecer debajo de la piel de los personajes.

Por eso, me iré. Voy a ser hojas y tronco, y me instruiré de sus conversaciones sabias. También de los silencios. Veré todo, con mis ojos de una amplitud visual de casi 360º. Aprenderé otra forma de escuchar, sin oír las palabras, pero captando hasta la mínima vibración. Quizás vuelvo un día. O quizás invitaré a todos los que quieren huir de una farsa que le llaman realidad, de un control que llaman libertad. Viviremos enamorados de una piel que sólo será un reflejo de lo que nos rodea, emancipados de los pigmentos monocolores, tan aburridos y tan manchados de sangre. Nuestro escenario será mutable, adaptable y compartido: La comunidad de los camaleones.